miércoles, noviembre 19, 2008

Gilichorrada

Es una chorrada, pero me he hartado de reír con este enlace de PHILIPS que me ha pasado el gran krx.

http://www.bodygroom.philips.com/es/

jueves, octubre 30, 2008

Videoclips

Vamos a cambiar un poco de tema... Hoy no me apetece transcribir los retortijones de mi cerebro... Sólo me apetece rokanró. Además, las dos canciones seleccionadas, sintetizan a la perfección todo lo que quiero decir en estos tiempos inciertos...

DEF CON DOS - Fin de siglo


MAMÁ LADILLA - Cosas Que Joden

miércoles, octubre 08, 2008

Fantasías...

A veces, en momentos de estrés, cierro los ojos y fantaseo con hermosas escenas que apaciguan mi apestosa alma.

Hoy, sin ir más lejos, en el curro, entre las ocurrencias de los jefes, las llamadas de los clientes y las chorradas de algunos compañeros, empezaba a sentirme agobiado. No problemo. He salido a la puerta, me he encendido un cigarro, y al cerrar los ojos mi cerebro empezó a crear una preciosista escena de acción. Un tsunami de mierda (diarreica) asolaba una localidad imaginaria, en la que residían todos los tocapelotas del mundo. Y yo, montado en un helicóptero (con un loro atronando FUCKING HOSTILE de Pantera), veía sus caras de asco y terror. Cómo vomitaban a la vez que se hundían en la mierda... Esas pequeñas cosas que le alegran a uno el día.

Otras veces es más fácil y basta ponerse el mp3 con alguna locura de Anal Cunt e imaginar cosas como la que viene a continuación, la cual ha colgado algún amable caballero en youtube.


miércoles, octubre 01, 2008

La hipotenusa al cuadrado...



Aquel remoto mes de Febrero quedó para siempre grabado en mi mente. Corría el año 1985 y, por diversos motivos, a cada cual más absurdo, tuve que pasar una temporada en casa de mi entrañable abuelita. La abuela Bernarda era la típica abuela española. Siempre vestida de negro, siempre atenta y cariñosa con sus nietos, una cocinera estupenda, y una malvada cotilla, siempre dispuesta a hundir moralmente a cualquier conocido del barrio que tuviese algún desliz.
El día 17 de Febrero de este año de obscena rima, en el que España contempló sorprendida al primer varón reconocido legalmente como mujer en el estado, volví tarde a casa de mi adorada abuela. Todo estaba a oscuras, mi abuela y mi hermano Goyo dormían, y yo llegaba a casa con una fumada que había provocado en mí la típica hambruna fumeta. Entré desesperado en la cocina y me puse hasta el culo. Mi abuela siempre tenía comida ya hecha, o bien en el frigorífico, o en platos tapados por un trapo, o por otro plato, o en envases para llevarle algo de papeo a la inútil de mi tía María Luisa. Así que me metí una servilleta en el cuello de la camiseta de Leño, y me puse a comer como un cerdo. Tras arrasar la cocina, estuve recogiendo un poco, y me extrañó ver en un hueco de la despensa en el que no me había fijado nunca una cantidad desproporcionada de colorantes, odorantes, edulcorantes, etc. Me pareció extraño, pero con el estómago lleno y la fumada que llevaba todavía, no tenía fuerzas ni ganas de pensar.

Unos días después, mientras escupía en la frente a mi hermano Goyo, noté que un ultra-nauseabundo olor salía de la cocina. Normalmente, nunca pasábamos las mañanas en casa. Entre semana estábamos en el instituto, y los fines de semana, festivos, y vacaciones, íbamos a la chabola que tenía mi tío el hippie en un pueblo naturista. Pero aquel día habíamos faltado a clases; fingimos estar muy afligidos por la muerte del poeta Salvador Espriu, y la pobre anciana que no se enteraba de nada, dijo que nos podíamos quedar en casa rezando.
Cuando el rostro de Goyito no admitía más babas, me asomé a la cocina. Aquel hedor no era normal. La puerta estaba cerrada, y había algo que impedía abrirla. Aterrado, pensé que le habría dado un ictus a la vieja y pateé la puerta. Fue un momento duro en mi vida. Sobre la mesa, en una postura imposible para una mujer tan mayor, se encontraba mi abuela, escuchando al gran Manolo Escobar, defecando toneladas y toneladas de mierda en la olla del cocido. Lloré, chillé, me meé encima... Me encontraba traumatizado, y la mujer rápidamente se tapó sus vergüenzas y se acercó para tranquilizarme. Me fumé cuatro porros, me bebí tres cervezas, y volví a la cocina. Necesitaba algún tipo de explicación.

Y vaya que si tenía explicación el escatológico asunto. Resulta que mi familia procede de una pequeña región al este de Francia, donde la coprofagia es un arte y casi una religión. Estuve estudiando sobre el tema y, sorprendentemente, había muchos personajes históricos destacados de aquella zona, y el índice de longevidad era elevadísimo. Mi abuela, como sabía que las nuevas generaciones no comprenderían esta saludable tradición, decidió aportar sus dotes de cocinera, y productos varios, para, no sólo camuflar el sabor a hez, sino para darle un sabor delicioso. Y empezamos a comer mierda de manera consciente. Poco a poco aprendí a camuflar menos el sabor, a saborear la auténtica mierda, y he de decir que mi vida empezó a mejorar drásticamente. Salud de hierro, saqué muy buenas notas tanto en el instituto como posteriormente en la carrera, y mi éxito profesional es indiscutible. Todo se lo debo a la mierda...y para colmo soy tan buen cliente de Pictolin que cada verano me regalan toallas de playa, palas, colchonetas...

domingo, agosto 17, 2008

martes, julio 22, 2008

EL PRODUCTO DEL AÑO

Tarde aburrida, perdiendo el tiempo delante del ordenador (cualquiera sale a la calle con cuarenta jodidos grados a la sombra), desarrollando teorías mentales, preparando coartadas para diversas muertes-asesinatos, ultimando los planes para quitar de en medio a unos cuantos indeseables... En definitiva, una tarde destinada a desaprovechar el poco tiempo libre que deja el curro... Pero de pronto, el corazón me dio un vuelco al hacerse eco de la enorme revelación que salía del televisor: ¡HemoClin!

Sin duda, el producto del año. Probablemente, en no mucho tiempo, los censores de la televisión española acabarán "modificando" el anuncio para que no pueda ofender a impresionables miembros del Opus Dei. Así que, intentad disfrutar de éste maravilloso "spot" antes de que le quiten su esencia. ¡Por fin un producto anti-hemorroides cuya publicidad repite una y otra vez la palabra ANAL! Con orgullo, como debe ser, el ojete es el ojete, el ano es el ano, y los picores anales son PICORES ANALES, basta de sufrir en silencio. Me alegro de este cambio a mejor en nuestras vidas, y os recomiendo encarecidamente que leáis el punto 4 de la demostración del uso del gran HemoClin.

Por último, quisiera hacer referencia al Dermovagisil, no sería justo dejar al enemigo de los picores vaginales fuera de éste homenaje a la publicidad sin complejos.

domingo, julio 20, 2008

Binaca, ahora flúor, antes caca



Hoy, tras una opípara comida, estaba lavándome los dientes, alabemos al señor, cuando me he dado cuenta del cambio que ha dado en la última década la pasta de dientes "BINACA". Recuerdo que de preadolescente, mi madre la compraba en la farmacia, y a parte de un sabor asqueroso, era de una textura mojonil que causaba estragos al esparcirse por toda la boca. En definitiva, sólo le faltaba ser de color marrón para ser una pasta dental con dos cojones. ¡La cantidad de divertidas arcadas que he disfrutado con Binaca! Pero, en éstos tiempos de mariconeo, en los que la metrosubnormalidad, la elegancia y los hombres con maquillaje han hecho tanto daño a la humanidad, los productos binaca ya nada tienen que ver con lo que eran. Ahora vienen en botecitos de diseños modernos y divertidos, al más puro estilo colgate. Y el contenido...más de lo mismo. Pastita blanca con rayitas rojas y azules (siempre me he preguntado por qué tienen esas rayitas de mierda las pastas de dientes), de tacto normal y regustillo refrescante. Un asco. Una traición a los principios del producto. A los actuales ejecutivos de la marca se les debería caer la cara de vergüenza...

Yo mientras tanto, seguiré buscando el producto más parecido a aquella antigua crema binaca, con la que gritaba todas las mañanas: "mamá, sabe a caca".

Saludos y cuídense de Txumari.

sábado, junio 14, 2008

ID

A la mierda, olviden todo lo anterior, váyanse al carajo y coman mierda.

The Gluten Jein

Buenos días estimados pendejos. Me levanté ésta mañana soleada, y mientras me fumaba algo en mi balcón, contemplé los efectos devastadores del paso del tiempo en mi barrio. Recuerdo aquellos días en los que mi familia se mudó a ésta ciudad que, por otra parte, me encanta, y nuestro edificio era el último en determinada dirección. Tras él, descampados que se llenaban a diario de pastores con sus ovejas. Mis vecinos eran imbéciles, por supuesto, pero al fin y al cabo, eran personas normales. Uno podía bajar a la calle a correr entre las ovejas y podía jugar a la pelota en cualquier parte. La gente se miraba con más tranquilidad y confianza, sin excesivos recelos infundados. Hoy en día, sólo veo edificios mire donde mire. Edificios y neoburgueses votantes del Pp andando con sus hijos con aires de grandeza. Las mujeres que antaño iban al supermercado con camisetas de propaganda y el pelo descuidado, hoy son rubias peliteñidas que visten con una "clase" que haría las delicias de la propia Esperanza Aguirre y se sujetan el bolso muy fuerte cuando pasas a su lado. ¡Qué ganado más lamentable! Su vida es un continuo bostezo, una flatulencia silenciosa pero increíblemente apestosa. Me conocen desde hace unos 20 años. Me ven de Lunes a Viernes con el impresentable aspecto de un merluzo de oficina seria y respetable. Pero aún así, todos los fines de semana custodiarán celosamente sus bolsos o sus carteras al pasar a mi lado. ¡El hombre de negro! ¡Un chorizo peligroso y drogadicto! ¡Satanás! ... Algo así deben pensar, o al menos es lo que deduzco por sus caras. Pero claro, entre ellos todo es amabilidad y buen-rollismo elegante. Y yo me regocijo por dentro, al imaginarme sus caras si supiesen lo que hacen sus hijos-lacoste, o cuando los veo pelearse con cajeras por un céntimo del cambio de un carro de la compra lleno de gilipolleces. Me enorgullezco al saber que no me aprueban. Me alegro de no ser como ellos. Me alegro de no ser como esos típicos gañanes, que han pasado en pocos años de ser garrulos en chándal, a garrulos encamisados. Y a éstos catetos se les nota a la legua. A parte de que suelen ser los más fachillas, su cara y la caída de la camisa sobre sus espaldas los delata. Aunque la mona se vista de seda... Eso sí, ya tendrán el visto bueno para entrar en el "Café Español", no como los descarriados que casi tenemos que suplicar que nos dejen comprar tabaco en la máquina del dichoso bar cuando no hay otra cosa abierta...

Antes fantaseaba con matarlos a todos. En sentarme en mi balcón, sacar un rifle de francotirador y darle a unos cuantos entre ceja y ceja. Lo que me diese tiempo mientras llegan las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado. Ver sus cadáveres esparcidos por el asfalto, frente a sus casas que no costaron demasiado dinero años ha, pero que ahora consideran lujosas residencias de un encantador barrio de esa llamada clase media-alta, la que menos clase tiene. Pero hoy en día prefiero mirarlos y ridiculizarlos. Me muestran el camino que NO debo seguir, y me animan a ser mejor que ellos en todos los sentidos (lo cual no es muy difícil).

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Voy a dejar de largar sobre las mismas chorradas de siempre. La misma gentuza estúpida a la que critico es la que ocupa muchos de mis pensamientos. Maldita estupidez, propia y ajena. Menos mal que la tengo a ella, y que siempre nos quedará el Guggenheim y San Mamés.

Por cierto, os dejo una foto de lo más artístico del interior del famoso museo (eso sí, el exterior es indiscutiblemente maravilloso, una pasada arquitectónica junto a la Ría de Bilbo).

martes, mayo 13, 2008

CACAS CROCANTIS

Este post va dedicado a un par de personas. Personas rectas, ya que saben sacar todo el partido posible a su recto. Personas que saben que los espejos de los cuartos de baño no fueron hechos para peinarse precisamente. Es por ello por lo que les aprecio enormemente, y me tomé con sumo interés el experimento que me propusieron.

Sí, Nueces de Macadamia. Un delicioso manjar con interesantes propiedades. Inicialmente, una bonita noche, cerca del lugar de nacimiento del anticristo, pude probarlas, pero no en la cantidad adecuada. Había que empezar poco a poco. No conviene precipitarse cuando se ansía experimentar algo importante. Así que las probé, me gustaron, y ahí quedó la cosa.
A la semana siguiente, huimos del populacho y de su etílica exaltación de la cruz. No podíamos soportar a tanto memo disfrutando de canciones de escaso valor musical y letrístico, alrededor de flores en homenaje al señor, acompañándolo todo de mucho alcohol, y mucho roceteo en su absurdo ritual de apareamiento. Así que, ya a salvo, y sin haberlo preparado, una bolsa de deliciosas MACADAMIAS apareció frente a mí, y comí. Y vaya si comí, joder, están muy buenas, y son adictivas. Además, estaba muy motivado de cara al experimento.
Así pues, tras una serie de catastróficos descojones, el cuerpo recibió su merecido descanso, y fue cocinando el verdadero fruto de la Macadamia.

El experimento fue satisfactorio. Os lo recomiendo a todos. Comed Nueces de Macadamia. Comed bastantes macadamias de una vez. Comed muchas, y obtendréis un estupendo MOJÓN CROCANTI. La caca está como rebozada en macadamia troceada. Es algo hermoso y divertido a la vez. Además, notas el tacto crocanti al salir del ojal. Es toda una experiencia. Muy recomendable.

Por último, quisiera agradecer a mis instructores en esta experiencia, ya que, gracias a ellos, estoy mucho más cerca de la plenitud y la perfección. Y sin necesidad de comer raíces.

SALUTEN